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Oferta privada de vivienda

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La vivienda no tiene que publicarse en Inquilino Seguro ni en un portal inmobiliario abierto. El propietario envía información básica con la solicitud y, si el inquilino la acepta, puede ampliar la propuesta de forma privada dentro de la conversación.

Este es uno de los valores diferenciales del modelo: el propietario puede mantener la vivienda fuera del mercado público y, al mismo tiempo, acceder a candidatos verificados.

  1. Accede al catálogo.
  2. Busca perfiles compatibles con su vivienda.
  3. Selecciona uno o varios candidatos.
  4. Si el perfil está en “Recomendados para esta vivienda”, envía una solicitud de contacto (ver Solicitudes de contacto).
  5. Si el perfil está en “También podrían encajar”, solo puede mostrar interés para que el inquilino reciba una notificación.
  6. El inquilino recibe la información básica real de la propuesta.
  7. En la superficie secundaria, activa el servicio antes de poder responder, consultar detalles completos o conversar.
  8. El inquilino acepta o rechaza la solicitud cuando el contacto está habilitado.
  9. Si acepta, se abre una conversación dentro del portal.
  10. El propietario presenta la vivienda de forma privada.

Cuando el propietario envía la solicitud, esta es la información que recibe el inquilino:

  • Zona de la vivienda.
  • Renta mensual.
  • Características generales.
  • Fecha disponible.
  • Duración prevista.
  • Identidad del propietario o empresa que contacta.

La dirección exacta, la documentación y otros detalles sensibles pueden compartirse en una fase posterior, una vez que el contacto está habilitado y ambas partes han mostrado interés real. Mostrar interés en un perfil de la superficie secundaria no permite al propietario contactar directamente ni compartir esos detalles por anticipado.

La vivienda ofrecida puede proceder de:

  • El propio propietario que utiliza el portal.
  • Una inmobiliaria externa.
  • Un fondo.
  • El socio inmobiliario.
  • Una vivienda no gestionada previamente por ninguna empresa.
  • Una vivienda que nunca se ha publicado.
  • Una vivienda retirada temporalmente del mercado.
  • Una vivienda que el propietario solo quiere ofrecer a perfiles previamente verificados.

El socio inmobiliario no controla necesariamente la vivienda desde el inicio. Inquilino Seguro puede generar una conexión aunque la propiedad no tenga ninguna relación previa con el socio.

Tras la aprobación mutua, el propietario decide:

  • Camino A — Gestión directa. Contacta con el inquilino, formaliza el alquiler y gestiona la relación por su cuenta o con otro profesional.
  • Camino B — Renta Garantizada. Contrata el servicio del socio inmobiliario del holding y delega la gestión conforme a las condiciones aplicables.

Ambos caminos son opciones del propietario. La decisión se documenta en Renta Garantizada y en Flujo de conversión.